El rol y sus formas.

Rol y Estrategia

Damos unas semanas de descanso sobre estructuras narrativas para que los árbitros podáis ir probándolas en vuestras respectivas mesas de juego. ¿A qué dedicar estas semanas? Hablaremos sobre ciertos juegos que podáis comprar en la tienda, eso seguro, pero antes de nada me gustaría que dedicásemos un tiempo a las diversas modalidades del juego de rol que podéis explorar.

El juego de rol en mesa. Éste es el primigenio, el que dio el nombre a la experiencia. Muchos argumentaréis que antes había ciertas dinámicas interactivas, pero yo os digo que no eran un juego de rol. ¡HEREJE!, pensaréis, y yo os pediré un breve momento de mi existencia para explicarme sobre tamaña frase sentenciosa.

Hemos confundido en español en más de una ocasión dos expresiones roleplay y roleplaying game. El roleplay se ha traducido como juego de rol en más de una ocasión, cuando la palabra play significa además interpretar, entre otras cosas. Sí, se hacían roleplays antes de la existencia del roleplaying game, pero lo que venimos tratando como Juego de rol (y pongo ahora la mayúscula para diferenciarlo) es el Roleplaying Game, que nació del experimento de Gary Gigax y Dave Arneson en los 70, dando lugar al Dungeons & Dragons.

Aclarado esto, la manera clásica de jugar a un Juego de rol en mesa (tabletop Roleplaying Game) es que cada jugador se genera un personaje y toma las decisiones por él, mientras que un jugador en concreto asume el rol de árbitro, dirige la historia e interpreta a TODOS los personajes que no llevan los jugadores. Se cuantifican los elementos aleatorios en unas hojas de personaje y sistemas de juego, para resolverlas mediante tiradas de dados.

El segundo tipo es el Juego de rol en vivo (Live Action RolePlaying Game, también conocido como LARP o LARPG). Aquí hay desde versiones del clásico juego de Asesinato (Killer), pasando por los más enfocados al esfuerzo físico hasta llegar a los más enfocados a la actuación verbal (como los de Mundo de Tinieblas). Consisten en que el jugador representa físicamente a su personaje, y tiene que intentar hablar como él en todo momento, disfrazarse como él. Obviamente sigue siendo necesaria cierta abstracción de sistemas, pero suelen ser mucho más simples que en los juegos de rol en mesa.

Pasamos al tercer tipo: rol por escrito. No hay mucha diferencia entre el psicodrama por escrito y otras cuestiones similares, pues para que haya fluidez se tiene que reducir al mínimo la abstracción cuantitativa del sistema de juego. Empezó siendo por correo ordinario, y podía ser tan lento como una partida de Ajedrez, centralizando un árbitro los movimientos por el dungeon y las tiradas. Con las nuevas tecnologías, se han desarrollado aplicaciones que permiten desde el uso de dados por Foro, canales de Chat, páginas web, e incluso programas específicos como el Fantasy Grounds de Wizards of the Coast, que permite jugar a Dungeons & Dragons. Para los interesados os recomiendo la Web Comunidad Umbría.

Por último, mencionaremos los videojuegos de rol, en el que la figura del árbitro era llevada por la Inteligencia Artificial del programa. Iban desde clásicos sajarasgueros como Rogue, Might and Magic o Eye of the Beholder. Con los años, han ido perfeccionándose, tendiendo hacia una profundización en la elaboración de historias y de interfaces más atractivos, en los que cabe mencionar la saga Elder Scrolls y Baldur’s Gate. Una evolución consistió en el juego en LAN (Local Area Network), que gracias a juegos como Vampire: The redemption permitía que un jugador asumiese las funciones del árbitro, dejando al ordenador sólo aquellas cuestiones para las que estuviera programado, mientras el jugador diseñaba la trama, creaba los personajes… Y ya para acabar los MMORPG (perdón, no quería escupir al pronunciarlo, Multiplayer Massive Online RolePlaying Game), en los que hasta miles de jugadores llegaban a estar conectados a la vez, desde el Ultima Online y EverQuest hasta el tan exitoso World of Warcraft.

¿Pero son de verdad rol? Responded vosotros a esa pregunta.

Antonio Roda Martínez.

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