La importancia co-creativa
Mi idea y tu idea hacen nuestra idea. Esta ñoña frase resume el concepto de la co-creación al dedillo.
El cine, el juego de rol y, por supuesto, Internet, tienen su atractivo potenciado en el concepto de que no es una creación individual.
Vale, sé que muchos empezaréis a hablarme del cine de autor. Otros defenderéis que el master hace la partida. E incluso que en Internet las páginas de autores individuales tienen mucha importancia. Pero en los tres casos importa la colaboración de la creación.
En el caso del cine, tendemos a olvidar que tras directores como Steven Spielberg suelen repetirse figuras en su obra como la edición (o montaje para los que prefieran el término de origen francés) de Michael Kahn, la dirección de fotografía de Janusz Kaminski y, en el caso de Spielberg algo que siempre resalta a poco conocedor que uno sea del cine, la música de John Williams. Y eso aparte de cuando hablamos de actores fetiche, o actores que suelen repetir con el mismo director.
En el caso del juego de rol es más aún. Está también la tentación de pensar que es el master el verdadero genio, pero negar la co-creación es relegar al grupo de jugadores a entes sin cerebro que sólo van a seguir por el estrecho camino marcado por las decisiones del master. Si algo caracteriza al juego de rol, es la posibilidad de que los jugadores interactúen con la historia, convirtiéndola en su (de ellos, no de él) historia. Las decisiones de uno afectarán a los demás. Como en el cine, hay niveles de creación en esta co-creación. Sobre el Director de juego recaen más responsabilidades durante este proceso, y no sólo por ser quien más personajes interpreta en la partida, sino por el hecho también de arbitrar en los conflictos de los jugadores y haber diseñado el escenario. Pero no hay tampoco que olvidar a los diseñadores del juego de rol, quienes indirectamente están participando en el proceso al condicionar el sistema de juego, el mundo donde se juega y, dado el caso, diseñando el escenario en el lugar del master (perdiendo parte de la determinación creativa éste al personalizar el escenario para sus jugadores, o lo que suele decirse, prepararse la aventura).
En Internet ocurre algo parecido. Incluso, como ocurre aquí, haya una sección encargada a una persona en concreto, no es ésa persona la única responsable de la creación de la página. Ante todo, están los diseñadores (sí, yo sólo escribo un artículo a la semana, no entro en cuestiones de diseño), los webmaster, los propietarios (la tienda) y no dejemos atrás a los más importantes que son quienes más me van a condicionar a la hora de escribir. Los usuarios. Por un lado, está la cuestión de que si no se generan visitas, si nadie lee mis artículos, ¿seguiré escribiendo? ¿O debiera cambiar el tema, o el estilo, para atraer más gente? Para solucionar esas cuestiones, el autor suele dejar un espacio para que los usuarios dejen su opinión sobre qué debería cambiarse, o incluso recibir algún apoyo o aliento.
Por suerte para mí, no tengo problemas con las visitas… todavía. Pero eso no excluye que quiera convertir esto en una experiencia más interactiva, más co-creativa. Por tanto, me he creado una dirección de correo electrónico específicamente para vosotros, para aquellos que os dé demasiada vergüenza dejar un comentario aquí abajo. Quienes queráis redirigir esta sección de cualquier forma, o para aquellos que queráis reforzar mi triste ego con halagos, podéis mandarme un correo electrónico. Para ello, tenéis la dirección en mi firma.
Un abrazo a todos mis co-creadores:
Antonio Roda Martínez